
Con mucho esfuerzo y dedicación por parte de este gran equipo, pudieron salir adelante y crecer. La Casita de San Ángel, I.A.P se convierte en IAP en 1997 y con esto se conforma como una Institución comprometida formalmente con la sociedad.
Actualmente La Casita de San Ángel, I.A.P. cuenta con 30 adultos con daño neurológico capaces de trabajar y con ello ser auto-suficientes. Con su desempeño elaboran productos didácticos, psicoterapéuticos y promocionales de excelente calidad, en materiales diversos como foamy, madera, mdf, corcho, hule espuma y piel.
Nuestro reto es llegar a tener los recursos suficientes y convertirnos en el apoyo necesario para que mas adultos con esta discapacidad puedan salir adelante por ellos mismos. Así mismo buscamos crecer lo suficiente para poderles dar una casa hogar a esta población tan desprotegida.